Pasión VioletaConectarse

descriptionResumen del año 2019: Taquicardias, sonrisas y una familia unida EmptyResumen del año 2019: Taquicardias, sonrisas y una familia unida

more_horiz
Resumen 2019 | Taquicardias, sonrisas y una familia unida
Repasamos el 2019 cuando está a punto de cerrarse. Un año de unión y consolidación en clave blanquivioleta



2019 ha sido un año especial. Un año de consolidación. De cambios. De taquicardias y sonrisas. Un año en el que se consiguieron los objetivos y en el que la actividad del Real Valladolid no cesó, tanto dentro como fuera de los terrenos de juego. Un año en el que la familia blanquivioleta estuvo más unida que nunca.
Así, arrancamos el 2019 regalando sonrisas. Los jugadores del Real Valladolid visitaron a los niños hospitalizados y su presencia fue uno de los mejores regalos de Navidad que pudo hacérseles. A ambos.

Una buena acción que dio el pistoletazo de salida al mes de enero. Un mes movido, con cambios en nuestras redes sociales. Un progreso que celebramos mirando al pasado, a los 90 años de Historia de una entidad que trabaja incansablemente en un exitoso porvenir. Por ello se reforzó en el mercado de invierno con jugadores como Guardiola, Stiven Plaza o Hervías.
Eran días de presentaciones y febrero comenzó con una colosal. El Real Valladolid enseñó su nuevo proyecto bajo la comandancia de Ronaldo. El idilio surgido en septiembre de 2018 sentaba sus bases y las mostraba al mundo.

Más solera tiene el romance entre Carmen y el Real Valladolid. La abonada número seis recibió una sorpresa inolvidable por el día de San Valentín. La verdad es que nos pusimos tiernos. También con el amor de David y Laura, a quienes Cupido clavó su flecha durante un viaje de la Federación de Peñas.

Y del mes del amor pasamos al mes de la concienciación…
Esther Martín, árbitro castellano y leonesa, nos ayudó a difundir un mensaje tan claro como necesario con motivo del 8 de marzo, día Internacional de la Mujer. Al machismo hay que dejarlo en fuera de juego…

Pero no fue la única acción en la que nos involucramos.  A colación del Día Internacional del Riesgo Cardiovascular, incitamos a nuestros aficionados a hacerse chequeos constantes y practicar deporte como fórmula para minimizar el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Y que mejor que calzarse las zapatillas de correr que con la llegada de la primavera, justo cuando se produjo un debut precioso: el del Real ValladoliDI enfrente de su hinchada y ante el Athletic Club. Una fiesta por la integración que resultó entrañable a más no poder.
Entretanto, la competición no paraba y en abril se recuperaron hombres importantes para la causa. Como Toni, quien, tras meses de trabajo en la sombra para restablecerse de su aparatosa lesión, llegó a tiempo para el último esprint.

Era la hora de la verdad. Del todo o nada. La necesidad de puntos acuciaba y el Real Valladolid hizo un llamamiento a su hinchada. Esta respondió. Como siempre.
Una vez tras otra demostramos que juntos somos más fuertes. Las victorias vitales llegaron y los hombres de Sergio González se presentaron en el mes de mayo con todas las opciones del mundo para salvarse.

Pero antes de los tres trascendentales últimos duelos, quisimos celebrar el Día de la Madre coloreándolo de blanquivioleta.
Preludio del importante encuentro en casa ante el Athletic Club de Bilbao. El gol del Waldo nos puso el vello de punta, pero antes fueron las parejas de los jugadores las que emocionaron a nuestros futbolistas con un precioso detalle. Sin lugar a duda, les insuflaron renovados ánimos.

Unión que funcionó y el equipo se plantó en el penúltimo partido en Vallecas con opciones de salvarse matemáticamente. Los resultados fueron favorables y futbolistas y afición celebraron con efusividad que el Real Valladolid seguía siendo y es de Primera.
Una fiesta que se prolongó durante toda la semana hasta el último partido de Liga en Zorrilla. El coliseo blanquivioleta rindió tributo al equipo. Este se fundió con la hinchada y juntos, otra vez, se despidieron hasta el curso siguiente. En Primera. De nuevo.
Con el objetivo cumplido, los jugadores se fueron de bien merecidas vacaciones. Sin embargo, el club no interrumpió su actividad. Ni mucho menos. Se puso manos a la obra para remodelar el estadio José Zorrilla y despedirse de nuestro querido foso.

También su plantilla, y con la presentación de Fede San Emeterio se estrenó el mercado estival… Nuevas caras para un nuevo proyecto, aunque antes de que el equipo regresase al “tajo” también hubo tiempo, con la llegada del verano, de tirar de hemeroteca y conmemorar los 30 años que habían pasado desde la última vez que el Real Valladolid disputó la final de la Copa del Rey.
El mes de julio también estuvo movido. Adidas se incorporó a la familia blanquivioleta como nuevo patrocinador técnico. Un guiño al pasado confirmado antes de que se presentase una original campaña de abonados que contribuyó a alcanzar el récord histórico de 22.000 fieles.

Días más tarde, el Real Valladolid cruzó el charco por segunda vez en su historia. Se marchó a Estados Unidos y Canadá, donde, al margen de cargar las pilas con vistas una temporada ilusionante, expandió su marca y, por qué no, hizo algo de turismo.
Una vez de vuelta tras el stage norteamericano, prosiguió con la pretemporada, así como incorporando nuevos futbolistas a su plantel. Pedro Porro y Lunin, entre otros, reforzaron al equipo antes del satisfactorio estreno liguero en el Benito Villamarín.
El primero de los tres partidos lejos de casa antes de que el Pucela regresase a su templo una vez acabadas las obras del José Zorrilla. Un lavado de cara acorde con los tiempos que corren.

Mientras, y aprovechándonos del parón de selecciones de septiembre, nos dio tiempo a conocer más a algunos de los miembros del equipo con unos cuestionarios personales cortitos y al pie.
El campeonato continuaba en el mes de octubre y el plantel blanquivioleta mantenía el pulso competitivo. También se divertía sobre el verde en cada entrenamiento con juegos de puntería. Piques sanos que evidenciaban el buen rollo reinante en el vestuario.
Una caseta en la que Salisu se ha afianzado con imponentes actuaciones. Por ello nos sentamos con él para destripar su personalidad y su impresionante historia de superación.

En noviembre volvimos a exhibir nuestra vertiente más social. Pepe Zorrillo, Toni y Anuar visitaron la planta infantil del Río Hortega e hicieron que los niños hospitalizados pasaran un gran rato junto a sus ídolos.
Antoñito también se involucró con Movember y ayudó a visibilizar la necesidad de autoexplorarse para atajar a tiempo cánceres de próstata o testículos.

Además, el penúltimo mes del año nos trajo otra historia preciosa. La del inicio de una hermosa amistad entre Míchel y María Cruz, quien, a sus 98 años, es la abonada más longeva del Real Valladolid.
Y llegamos al mes de diciembre con movimiento en los despachos. Toni y Anuar, primero; y Sergio y Rubén Alcaraz, después, ampliaron su vínculo con el proyecto del Real Valladolid.

Un club que cerró el año a seis puntos de la zona de descenso y que se retrató para la posteridad simbolizando la unión e integración de todos sus miembros.

Un club que despide el 2019 con la satisfacción del trabajo bien hecho y que atisba un 2020 plagado de éxitos y sonrisas junto a sus aficionados y simpatizantes.
¡FELIZ 2020!

http://www.realvalladolid.es/noticias/actualidad/31122019/Resumen-2019-|-Taquicardias-sonrisas-y-una-familia-unida/

descriptionResumen del año 2019: Taquicardias, sonrisas y una familia unida EmptyRe: Resumen del año 2019: Taquicardias, sonrisas y una familia unida

more_horiz
@Marth escribió:
Resumen 2019 | Taquicardias, sonrisas y una familia unida

Repasamos el 2019 cuando está a punto de cerrarse. Un año de unión y consolidación en clave blanquivioleta



2019 ha sido un año especial. Un año de consolidación. De cambios. De taquicardias y sonrisas. Un año en el que se consiguieron los objetivos y en el que la actividad del Real Valladolid no cesó, tanto dentro como fuera de los terrenos de juego. Un año en el que la familia blanquivioleta estuvo más unida que nunca.
Así, arrancamos el 2019 regalando sonrisas. Los jugadores del Real Valladolid visitaron a los niños hospitalizados y su presencia fue uno de los mejores regalos de Navidad que pudo hacérseles. A ambos.

Una buena acción que dio el pistoletazo de salida al mes de enero. Un mes movido, con cambios en nuestras redes sociales. Un progreso que celebramos mirando al pasado, a los 90 años de Historia de una entidad que trabaja incansablemente en un exitoso porvenir. Por ello se reforzó en el mercado de invierno con jugadores como Guardiola, Stiven Plaza o Hervías.
Eran días de presentaciones y febrero comenzó con una colosal. El Real Valladolid enseñó su nuevo proyecto bajo la comandancia de Ronaldo. El idilio surgido en septiembre de 2018 sentaba sus bases y las mostraba al mundo.

Más solera tiene el romance entre Carmen y el Real Valladolid. La abonada número seis recibió una sorpresa inolvidable por el día de San Valentín. La verdad es que nos pusimos tiernos. También con el amor de David y Laura, a quienes Cupido clavó su flecha durante un viaje de la Federación de Peñas.

Y del mes del amor pasamos al mes de la concienciación…
Esther Martín, árbitro castellano y leonesa, nos ayudó a difundir un mensaje tan claro como necesario con motivo del 8 de marzo, día Internacional de la Mujer. Al machismo hay que dejarlo en fuera de juego…

Pero no fue la única acción en la que nos involucramos.  A colación del Día Internacional del Riesgo Cardiovascular, incitamos a nuestros aficionados a hacerse chequeos constantes y practicar deporte como fórmula para minimizar el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Y que mejor que calzarse las zapatillas de correr que con la llegada de la primavera, justo cuando se produjo un debut precioso: el del Real ValladoliDI enfrente de su hinchada y ante el Athletic Club. Una fiesta por la integración que resultó entrañable a más no poder.
Entretanto, la competición no paraba y en abril se recuperaron hombres importantes para la causa. Como Toni, quien, tras meses de trabajo en la sombra para restablecerse de su aparatosa lesión, llegó a tiempo para el último esprint.

Era la hora de la verdad. Del todo o nada. La necesidad de puntos acuciaba y el Real Valladolid hizo un llamamiento a su hinchada. Esta respondió. Como siempre.
Una vez tras otra demostramos que juntos somos más fuertes. Las victorias vitales llegaron y los hombres de Sergio González se presentaron en el mes de mayo con todas las opciones del mundo para salvarse.

Pero antes de los tres trascendentales últimos duelos, quisimos celebrar el Día de la Madre coloreándolo de blanquivioleta.
Preludio del importante encuentro en casa ante el Athletic Club de Bilbao. El gol del Waldo nos puso el vello de punta, pero antes fueron las parejas de los jugadores las que emocionaron a nuestros futbolistas con un precioso detalle. Sin lugar a duda, les insuflaron renovados ánimos.

Unión que funcionó y el equipo se plantó en el penúltimo partido en Vallecas con opciones de salvarse matemáticamente. Los resultados fueron favorables y futbolistas y afición celebraron con efusividad que el Real Valladolid seguía siendo y es de Primera.
Una fiesta que se prolongó durante toda la semana hasta el último partido de Liga en Zorrilla. El coliseo blanquivioleta rindió tributo al equipo. Este se fundió con la hinchada y juntos, otra vez, se despidieron hasta el curso siguiente. En Primera. De nuevo.
Con el objetivo cumplido, los jugadores se fueron de bien merecidas vacaciones. Sin embargo, el club no interrumpió su actividad. Ni mucho menos. Se puso manos a la obra para remodelar el estadio José Zorrilla y despedirse de nuestro querido foso.

También su plantilla, y con la presentación de Fede San Emeterio se estrenó el mercado estival… Nuevas caras para un nuevo proyecto, aunque antes de que el equipo regresase al “tajo” también hubo tiempo, con la llegada del verano, de tirar de hemeroteca y conmemorar los 30 años que habían pasado desde la última vez que el Real Valladolid disputó la final de la Copa del Rey.
El mes de julio también estuvo movido. Adidas se incorporó a la familia blanquivioleta como nuevo patrocinador técnico. Un guiño al pasado confirmado antes de que se presentase una original campaña de abonados que contribuyó a alcanzar el récord histórico de 22.000 fieles.

Días más tarde, el Real Valladolid cruzó el charco por segunda vez en su historia. Se marchó a Estados Unidos y Canadá, donde, al margen de cargar las pilas con vistas una temporada ilusionante, expandió su marca y, por qué no, hizo algo de turismo.
Una vez de vuelta tras el stage norteamericano, prosiguió con la pretemporada, así como incorporando nuevos futbolistas a su plantel. Pedro Porro y Lunin, entre otros, reforzaron al equipo antes del satisfactorio estreno liguero en el Benito Villamarín.
El primero de los tres partidos lejos de casa antes de que el Pucela regresase a su templo una vez acabadas las obras del José Zorrilla. Un lavado de cara acorde con los tiempos que corren.

Mientras, y aprovechándonos del parón de selecciones de septiembre, nos dio tiempo a conocer más a algunos de los miembros del equipo con unos cuestionarios personales cortitos y al pie.
El campeonato continuaba en el mes de octubre y el plantel blanquivioleta mantenía el pulso competitivo. También se divertía sobre el verde en cada entrenamiento con juegos de puntería. Piques sanos que evidenciaban el buen rollo reinante en el vestuario.
Una caseta en la que Salisu se ha afianzado con imponentes actuaciones. Por ello nos sentamos con él para destripar su personalidad y su impresionante historia de superación.

En noviembre volvimos a exhibir nuestra vertiente más social. Pepe Zorrillo, Toni y Anuar visitaron la planta infantil del Río Hortega e hicieron que los niños hospitalizados pasaran un gran rato junto a sus ídolos.
Antoñito también se involucró con Movember y ayudó a visibilizar la necesidad de autoexplorarse para atajar a tiempo cánceres de próstata o testículos.

Además, el penúltimo mes del año nos trajo otra historia preciosa. La del inicio de una hermosa amistad entre Míchel y María Cruz, quien, a sus 98 años, es la abonada más longeva del Real Valladolid.
Y llegamos al mes de diciembre con movimiento en los despachos. Toni y Anuar, primero; y Sergio y Rubén Alcaraz, después, ampliaron su vínculo con el proyecto del Real Valladolid.

Un club que cerró el año a seis puntos de la zona de descenso y que se retrató para la posteridad simbolizando la unión e integración de todos sus miembros.

Un club que despide el 2019 con la satisfacción del trabajo bien hecho y que atisba un 2020 plagado de éxitos y sonrisas junto a sus aficionados y simpatizantes.
¡FELIZ 2020!

http://www.realvalladolid.es/noticias/actualidad/31122019/Resumen-2019-|-Taquicardias-sonrisas-y-una-familia-unida/


ola ola ola ola ola ola ola
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.