Sergio León: "Mis hijos se dan cuenta de que su papá vuelve a ser feliz"
El delantero del Real Valladolid vuelve a sentirse futbolista después de dos temporadas participando muy poco y muestra su madurez al sentirse realizado con su nuevo rol.


Sergio León (Palma del Río, 6 de enero de 1989) se ha recuperado para la práctica del fútbol. Tras un par de años en los que no tuvo muchas oportunidades para jugar en el Levante, en Valladolid ha recuperado la sonrisa, disfruta de minutos de calidad y del reconocimiento de los aficionados, mientras luce la madurez de un futbolista que pone por delante al equipo antes que su lucimiento personal o su marca goleadora.

¿Cómo se encuentra en Valladolid y qué le parece la nevada que nos ha sorprendido hoy (por ayer)?
Estoy bien, en Pamplona también nevaba mucho. Ha sido un despertar bonito y tendremos que acostumbrarnos un poco al frío. Hemos trabajado en interior.

Cuando se anunció su fichaje hubo miedo a que usted viniera de vuelta, pero su rendimiento está siendo muy interesante... ¿Usted está sorprendido también de su rápida adaptación?
No, porque yo sé las características que tengo. Es cierto que llevaba más de dos años sin jugar regularmente, sin hacer goles, y entiendo esas dudas iniciales, pero yo creo que suelo adaptarme muy bien a los sitios, a los vestuarios, porque soy una persona muy abierta. Llegué con muchas ganas, conocía a bastantes compañeros y todo ha sido muy fácil. El resto yo creo que lo tengo. Ahora tengo que coger confianza otra vez, volver a sentirme futbolista otra vez. Yo creo que tanto los compañeros como el míster me están dando esa confianza y es lo que hace uno cuando disfruta, cuando hace lo que le gusta.

¿Fue muy pesado Fran Sánchez para traerle como dijo en la rueda de prensa de su presentación como jugador del Real Valladolid?
No, creo que fui yo más pesado que él para preguntarle por el tema de Sergi (Guardiola). Aunque yo estaba bastante enterado, porque tenemos el mismo representante, le insistí mucho. Fueron un par de semanas inquietud, pero yo tenía claro que quería venir aquí.

Esa inquietud no fue sólo suya, sino también de la familia...
Sí, uno no está soltero, tiene familia, mujer e hijos... pero realmente lo teníamos todo preparado con la mudanza lista ya en nuestra casa de Valencia; yo con la maleta preparada para venir primero. Firmé a última hora de la noche, dormí un poco, no mucho, entre los nervios y que me acosté tarde, me levanté temprano para ir a despedirme de los compañeros y del cuerpo técnico, desayuné con ellos, y me cogí el coche y me vine para aquí.

Un futbolista, ¿qué es lo primero que piensa al despertarse?
Yo lo primero que pienso es en tomarme el café (risas) para espabilar y en disfrutar del día, que hay que venir a entrenar, de los compañeros, hacer un buen entrenamiento y después por la tarde uno ya disfruta más de la familia.

¿Es usted muy familiar?
Sí, me gusta mucho estar en casa, con mi familia. La verdad es que es una de las cosas más bonitas que hay en la vida. Tener tu mujer, tus hijos... yo creo que son los que te dan la fuerza para levantarte, para ir a entrenar, para hacer lo que te gusta. Son los que están en las buenas y en las malas.

¿Qué tal llevan eso de cambiar de residencia cada año o dos años?
Al principio mal. Cuando yo conocí a mi mujer ella no había salido nunca de Tarragona, la conocí cuando jugaba en el Reus. Además, el primer año que salimos nos fuimos a Elche, me cedieron a Murcia, volví a Elche, después me cedieron al Llagostera... fueron muchas mudanzas. Ella lo pasó muy mal, teníamos al niño muy pequeño... pero a todo se acostumbra el cuerpo. Yo creo que hasta los niños se acostumbran a cambiar y luego pasa también que los míos son abiertos, no les cuesta hacer amigos en los coles, no les cuesta adaptarse a los sitios nuevos y lo llevan bien.

¿Los niños entienden el trabajo de papá?
Al principio les costaba un poquito porque son pequeños, pero cuando tienen más uso de razón y te ven en la televisión, jugando, entienden que es tu trabajo, son esponjas, lo asimilan todo rápido. El niño me vió en la tele el otro día y me contaba mi mujer que le llamaba la atención el contraste. De verme todos los días allí en Valencia triste, de no jugar, sin ganas de nada y, sin embargo, hace poco me vio en un partido que me salió muy bien y el niño dijo: "que bonito es volver a ver a papá feliz". Son cosas que te llegan al corazón. Llegar a casa y ver que tus hijos se dan cuenta de que estás volviendo a ser feliz es impresionante.

Impresionante. Cambiando de tercio. ¿La forma de jugar de Pacheta le beneficia?
Yo me suelo adaptar bien a lo que piden los entrenadores en los equipos. En unos casos con más éxito y, en otros, menos. La verdad es que esta forma de jugar me gusta mucho porque al jugar con dos delanteros y siendo uno de ellos Weissman, que es más de área, mientras que a mí me gusta más salir a recibir, caer a la banda, me gusta moverme, aunque también estar en el área, como delantero que soy, me estoy encontrando bien, muy suelto, con confianza. Y a pesar de los goles, que llevó sólo dos, me da igual. Creo que ya he metido bastantes goles en mi carrera y lo que quiero ahora es disfrutar del fútbol, aportar otras cosas que antes no hacía. Era más egoísta, sólo quería hacer gol y con la edad vas cambiando de mentalidad, miras más por el equipo que por ti y buscas alternativas.

¿Eso le llena más ahora?
Yo me voy muy contento a casa. Si hago un buen partido y no meto gol me voy contento. El día de Mirandés no marqué, no fue un partido que fuera para mí muy bueno, pero di una buena asistencia a Weissman y eso me salvó el partido. Ante el Fuenlabrada hice un buen partido, amén del gol, con mucha movilidad, dando muchas opciones al equipo, aguantando el balón de espaldas, dando desahogo, teniendo mucha banda, creándole espacios a Óscar Plano. Ahora hago otro fútbol que me está empezando a gustar. Antes lo hacía, pero bastante menos. Aunque no haga gol, me voy contento a casa.

¿Se lo reconocen los aficionados?
Lo cierto es que salgo poco de casa, pero sí es verdad que recibo muchos mensajes, en redes sociales o cuando me cruzo con aficionados en la calle me lo dicen. Y eso es bonito porque valoran tu trabajo no sólo los goles. Me mandan muchos mensajes en redes sociales de "me estás callando la boca, sigue así" es bonito porque son maneras de darle la vuelta a la tortilla. Cuando apuestan por ti pese a que no has tenido mucha participación en los últimos dos o tres años y llegar aquí para rendir a buen nivel es bonito.

El equipo suma 25 goles, el segundo más goleador, pero también es el séptimo más goleado. ¿Cree usted que con esto les dará para intentar ascender o deben mejorar en defensa?
Tenemos que defender mejor, pero no sólo los defensas, sino todos. Lo estamos trabajando en los entrenamientos, pero es verdad que nos cuesta un poco porque al ser un equipo tan ofensivo y con la defensa tan adelantada es cierto que cuando nos hacen transiciones muy rápidas, quieras o no, nos pillan en alguna. La Segunda División no es muy de toque, sino de un par de toques, balones largos y es verdad que nos cuesta trabajo. No te digo que nos vayan a pillar 10, pero en dos te pueden pillar, pero para eso también están los dos porteros, que son dos grandes, Roberto y Jordi, que lo están haciendo muy bien.

¿Los aspirantes al ascenso son los que más o menos se intuyen?
Yo creo que es muy pronto para hablar de eso. La Segunda División es muy larga, muy igualada. Ganas tres partidos y te metes arriba y pierdes tres y te ves abajo. Hay que seguir sumando todo lo que se pueda, hacerlo bien, luchar por los puestos de ascenso directo y si no amarrar el playoff.

El sábado viene a Zorrilla el Cartagena, ¿qué le dice?
Es muy buen equipo, les estuve viendo ante el Burgos, son buenos jugadores y tienen a un gran goleador como es mi amigo Rubén Castro, coincidimos en el Betis. Tienen varios jugadores muy desequilibrantes, va a ser un partido muy disputado, no van a ponernos las cosas fáciles.

Le iba a preguntar por él, por su amigo Rubén Castro...
Quien tiene el gol en la sangre hasta que no deje el fútbol va a seguir metiendo goles. Como persona es una maravilla, él se cuida mucho, tiene devoción por su familia, no es un chaval que le guste mucho salir y eso el cuerpo lo agradece y hace que tu carrera futbolística se vaya alargando.

¿Subirá el Real Valladolid?
Esperemos que sí, la Segunda División es una categoría muy complicada, muy disputada y nuestro sueño y objetivo es ascender sea de manera directa o por el playoff. Hay que seguir luchando, quedan muchas jornadas, muchos puntos en juego.
Si el equipo asciende usted sigue...
Sí, y si no espero que también...

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