Comparte
Ir abajo
avatar
multicultural
Coordinador
Cantidad de envíos : 7774

evaluación de la situación del rugby español por [i]balón oval[/i] Empty evaluación de la situación del rugby español por [i]balón oval[/i]

el Jue 19 Nov 2009, 15:39
ECHEMOS CUENTAS: SIN BIN

Vuelve la sección "echemos cuentas" donde desde Balón Oval intentamos analizar la situación actual del rugby español, los problemas en los que está inmernso y las posibles soluciones a los mismos.

Esta vez, el equipo de redacción de Balón Oval ha querido ir un poco más allá y analizarlo desde la base, desde donde nace este deporte: En los vestuarios, con las opiniones de jugadores que son los que sienten y padecen las dificultades del Rugby. Ni que decir tiene, que muchos de los jugadores que nos han contestado, tienen contrato en vigor con clubes de División de Honor, y militan en la selección española, por lo tanto este medio, y por expreso deseo de los participantes, mantendrá en el anonimato a los mismos, muy a nuestro pesar, ya que ello evidencia, otro de los problemas que los jugadores tienen, y es que como decían antiguamente, "el que se mueve no sale en la foto" (sic).

Debido a la multitud de información que hemos recibido, estructuraremos este artículo en dos partes. La primera será una crítica a la situación actual del rugby español: los defectos, las lagunas, los errores del pasado y del presente, de instituciones y los diferentes agentes del rugby que participan, en unos casos, del mismo y en otros deciden su futuro.

Ni que decir tiene que este medio no se ha alineado nunca con ninguna institución del rugby español, ni con ningun agente que participe directa o indirectamente del mismo. Se ha criticado siempre con respeto y se han propuesto soluciones y esta vez no iba a ser diferente.

Empecemos por el momento deportivo del rugby español. Quizás el estancamiento es el mejor calificativo que podemos darle al mismo. Y si miramos atrás todos hemos podido ver algún cambio, que queda en la mera anécdota si vemos la evolución en otros paises de nuestro entorno a los que yo les llamo el Segundo Tren. Ni que decir tiene que Rumanía, Georgia y Portugal que son a día de hoy los rivales a batir tanto para el Campeonato de Europa como para la clasificación del mundial, tienen ya en vías de desarrollo un proyecto sobre el Rugby tanto con unas miras deportivas como organizativas. Georgia y Rumanía van en la cabeza de este Segundo Tren y Portugal, que hasta hace poco estaba por debajo de nuestro nivel cosa que no se puede decir en la actualidad, ha tomado nota y desde el punto de vista técnico-deportivo, busca una preparación parecida a las dos anteriores.

Estos meses se enfrentarán en el caso de Portugal a Namibia, Argentina A y Tonga, y en el caso de Georgia y Rumanía a los mejores países del Hemisferio Sur. Pero España lo único que hace es convocarse una semana en Madrid para preparar los partidos internacionales. Insuficiente, Señor Mandado. Y si es verdad que es por decisión del cuerpo técnico, quizás lo que se tiene que hacer mirar es quién toma esas decisiones, si las debe seguir tomando, y si tienen realmente un rigor técnico obedecen a una falta de presupuesto para hacer otra preparación, ¿o es que a España le viene mejor concentrarse una semana con Umaga en Madrid, mientras el resto de nuestros competidores aprenden de los mejores? A día de hoy este medio sólo ha podido oir del Ged Glynn, actual seleccionador español, un decepcionante y pobre “no estoy preparado para contestar eso” a la pregunta de ¿por qué España no se enfrenta a rivales de mayor entidad para preparar los partidos internacionales? Sinceramente no veo a Georgia, a pesar se tener a muchos de sus jugadores jugando en Francia y en otras ligas profesionales, enfrentandose a Marruecos, Túnez o Chipre. Compiten con los mejores, y esa es la única manera de que ese proyecto plante cara a una Irlanda en el Mundial o a Islas del Pacífico en un amistoso.

Si el motor no funciona, no podemos pedirle al coche que corra, si no hay un pacto nacional por el Rugby, volveremos todos a ver un mundial tras otro en la televisión. Si la ACR, FER y CSD no se ponen de acuerdo en un plan a 10 años vista, lo que haremos será poner parches que es lo que estamos haciendo hasta ahora.

Las instituciones mencionadas, no es que tengan la posibilidad, es que tienen la obligación de sentarse con el CSD, ACR y ahora con el COE tras la elección del rugby 7 como olímpico. Va implícito en el puesto, se les paga para eso, no solo para conseguir un buen patrocinador para la selección. Hay que cambiar la concepción de “mi cuota de poder” o “mi sillón” por el “se ha fracasado, hay que volver a sentarse todos juntos a rediseñar el modelo”.

España desde la FER debe de definir la hoja de ruta. Es a ellos a quienes les toca mover ficha, explicar el proyecto, con plazos, fases, presupuestos, dificultades, y como no, abriendo un foro de debate, de ideas, de propuestas etc… En los últimos años he oido iniciativas más coherentes y sensatas,a un entrenador del cadetes cualquiera que a las propias instituciones.

Qué va a hacer la FER a partir de ahora. ¿Va a intervenir en todas las invitaciones europeas de equipos españoles para la Challege Cup? ¿Jugaremos siempre con un Olympus o un sucedáneo del mismo? ¿Será una selección nacional reforzada por extranjeros? ¿Será una designación unilateral? ¿Se basará en criterios deportivos, compitiendo el campeón de la liga? Si un equipo español no puede soportar el gasto de competir en esta liga europea, ¿meteremos la mano en la caja a última hora para ayudarles a sufragar los gastos, les dejaremos a su suerte….o se preparará un sponsor con tiempo de refuerzo al club…? ¿Cederán los clubes a sus jugadores para que viajen mientras tienen contrato en vigor y competición en marcha con los mismos? Esa es también la imagen del rugby español a nivel internacional, y la chapuza de este año no se puede volver a repetir.

Que la FER y la ACR no mantengan una buena relación, que no esten en sintonía es repugnante. A mí me daría vergüenza mirar a la cara a un jugador español que ya no sabe como compatibilizar trabajo con entrenamiento, con viajes nacionales, con viajes internacionales, y yo en mi sillón sin desbloquear esta situación. En una empresa privada, el que tiene por objeto resolver una situación y no lo consigue o no lo quiere hacer se va a la calle. Que sean las dos instituciones más importantes del panorama del rugby español y que en vez de proponer y crear se dedique a destruir, confrontar y bloquear la salida a los problemas, no es de recibo.

Comentan los jugadores que no tienen ayudas económicas, que “les cuesta dinero jugar a esto”, que no esta regulado la libre circulación de jugadores ni los derechos de formación (según algunos de ellos, esto roza la ilegalidad) y se sienten completamente desamparados. Parece razonable que un jugador semiprofesional pueda valorar esa mísera ayuda o sueldo parcial que retribuye la dedicación exclusiva del jugador de Lunes a Sabado, y por su puesto tiene derecho a mejorar deportivamente sin que el club le ponga trabas al cambio. Si quieren los clubes tratarlos como profesionales que les paguen como tales, no seamos hipócritas y paguemos una miseria, pero cuando el jugador se quiere mover de ciudad y de equipo y mejorar deportivamente le tratamos como si fuese Wilkinson para bloquear su salida. A hechos recientes entre CRC y Alcobendas me refiero.

Una de las cosas que realmente les falta a los jugadores es una Asociación Profesional que defienda sus intereses, que vigile y salvaguarde los derechos laborales de los mismos. Si se les trata como profesionales, que la regulación de su actividad tenga el mismo carácter. La dificultad es que si en activo el jugador español no es profesional, dificilmente lo puede ser una vez retirado para la defensa de los intereses de sus excompañeros.

En Inglaterra, la Asociación de Jugadores de Rugby, tiene una fuerza descomunal, y en determinados momentos críticos han estado a punto de paralizar la Guinness Premiership. En la actualidad esta formada por un cuerpo directivo entre los que se encuentran Damian Hopley, Alex Anderson, Stuart Munday, Fiona Hacket, Louise Kaiser, Laura Murchie, a ellos se les une un representante de cada federación territorial, Tim Nicholls, Matt Allen, Zoe Eaton y Josh Frape y por su puesto un representante, jugador en activo, de cada club como son David Barnes, que es el presidente y jugador del Bath junto con Hall Charlton, James Collins, Mark Hopley, Will James, Chris Malone, Tim Payne, Jonathan Pendlebury, Tom Ryder, Sam Vesty y Tom Williams. Veintidos miembros dedicados profesionalmente a la defensa de los jugadores y sus derechos. Hacia eso debe de tender el modelo español.

Por tanto parece claro que lo que se antoja en España es un cambio de modelo, unión de las instituciones, acuerdos, diseño de un plan de actuación claro, cambios desde la base, rediseño del proyecto deportivo, planteamiento de un conjunto profesional de jugadores que puedan competir al máximo nivel en el plazo de 5 o 6 años. En definitiva, hoy se debe buscar un cambio.


http://www.balonoval.com/
avatar
multicultural
Coordinador
Cantidad de envíos : 7774

evaluación de la situación del rugby español por [i]balón oval[/i] Empty Re: evaluación de la situación del rugby español por [i]balón oval[/i]

el Jue 26 Nov 2009, 13:13
ECHEMOS CUENTAS: PROPONEMOS

Como os anunciamos la semana pasada en la entrega Sin Bin, en 7 días tendríamos preparada otra entrega complementaria a la primera que determinase los puntos o propuestas de los jugadores y demás agentes consultados considerados más urgentes en esa "futura renovación" del rugby español. Aquí os dejamos las más importantes a las que podeis añadir las que considereis más oportunas.

1. Como no podía ser de otra manera, lo que el rugby español necesita es un Proyecto, del que ahora carece. Unos directivos, un presidente y una estructura federativa no quiere decir en ningún momento que se tenga un proyecto bien determinado. España tiene que decidir hacia dónde quiere ir con su rugby. Si lo que se desea es un nivel amateur como en Argentina, hay que determinarlo de esta manera, sin olvidar que el 70% de los jugadores de la selección militan en equipos profesionales en Europa, por lo que como no es el caso de España, deberíamos descartar esta opción.

Si lo que se desea es un proyecto profesional, la FER debería sentarse con los agentes que ahora operan en el rugby, tanto a nivel de clubes, ACR, como a nivel privado, caso de la SIR, y plantear el proyecto del rugby profesional. España no puede permitirse tener a jugadores en el XV nacional a los que "les cueste dinero" jugar a este deporte. ¿Se puede plantear el profesionalismo en España? Hay que sentarse y hablarlo y exponer las dificultades y requisitos que ello conlleva.

Se tienen que determinar los plazos, el presupuesto necesario, si es viable en 5 o en 10 años. Eso es hablar del proyecto, no dejar pasar los resultados deportivos, hasta ahora negativos, y seguir un año tras otro en el inmovilismo. Ya advertimos en la anterior entrega que los equipos del "Segundo Tren" (Rumanía, Georgia y Portugal) ya tienen proyecto de rugby profesional en vías de desarrollo en los dos primeros casos y en el caso de Portugal un proyecto, de momento semiprofesional, pero con una preparacion del combinado nacional completamente profesional y no quiero resignarme a que en España, donde el rugby ha tenido una gran tradición no sepamos hacerlo mejor que estos paises, una España que fue y quiere ser olímpica, y si queremos llegar a algo, debemos ser mejores que ellos, tanto en proyecto como en resultados deportivos.

De lo primero estamos a años luz, y de lo segundo mejor no hablar, este año lo hemos podido ver. Italia, vecina nuestra, diseño otro proyecto alternativo, es la mejora del combinado nacional con grandes jugadores nacionalizados ante la imposibilidad de formar a jugadores italianos capaces de competir con los compañeros y rivales en el 6 Naciones. Bueno, pues ahí está. Un proyecto algo estancado, sin muchas opciones de prosperar, pero teniendo su hueco en el rugby europeo.

2. Sin duda para saber hacia donde queremos ir con nuestro deporte, deberemos también determinar, con quién queremos ir, a las Instituciones me refiero. Debemos al respecto tener un cuadro de instituciones organizado, instituciones que colaboren entre ellas, que lleguen a acuerdos, que trabajen por el proyecto común y no piensen sólo en sus intereses, como viene sucediendo ultimamente. La ACR tiene que estar en constante colaboración con la FER, y al revés, tienen que ver las necesidades de los clubes, regular la cesión de jugadores, sus problemas y sus posibilidades e intentar hacer clubes cada día más fuertes, donde el jugador esté más valorado y apoyado.

Cómo vamos a mejorar esto si no tenemos claras ni las instituciones y mucho menos la colaboración entre ellas. A día de hoy esto es un lastre. Ya lo dijimos, o remamos todos en la misma dirección o esto está condenado al fracaso. La FER tiene que saber que cuenta con el apoyo de los clubes, y estos tienen que saber que hay una FER que les representa a nivel internacional y les respalda de manera incondicional.

3. Otra necesidad clara del futuro proyecto de l rugby español es el Rugby Base. Hemos hablado muchas veces de este tema, casi más en tono colegial que como base y pilar fundamental del proyecto. Así es, los Sempere, Feijoó, Bohórquez, Nava, Salazar y compañía no están aquí en unos años para sacarnos las castañas del fuego, ni para pelear por la selección. Sin lugar a dudas esto nos lleva irremediablemente a admitir que “otros vendrán”, pero tenemos que asegurarnos que los que vengan en un plazo de 8 o 10 años sean mejores que los de ahora. Si no, no habrá mejora ni manera de competir. Me gustaría que ese cadete que veo correr en el campo del Crat, del Cisneros, del Ciencias o en el Pepe Rojo, no tenga los mismos problemas o dificultades que los jugadores actuales. Si los tiene, querrá decir que hemos fracasado otra vez.

Tenemos que prepararles el futuro y los medios para ser profesionales. Su única dificultad de aquí a 10 años, debería ser determinar en qué equipo español o europeo quiere jugar, no tener que pedir pruebas de nivel en Europa sino que vengan a España a hacerselas los clubes extranjeros. Para ellos la FER debería conseguir que ese tren de valores tuviese una parada en los institutos. Asegurarnos que vienen más y mejor preparados. Claro que hace falta dinero para formación, staff técnico, instalaciones y apoyo medíatico, ¡pues consígase! Ya no nos valen excusas ni los “ya veremos”. A los problemas, soluciones.

4. Muy relacionado con lo anterior, y para ser más concretos bastantes aficionados han propuesto la creación de un Centro de Alto Rendimiento en su concepción puramente deportiva, algo “parecido” a lo de Tarazona, pero mejorado, en el que un buen staff técnico aglutine un grupo de jóvenes entre los 16 y 18 años y los prepare a nivel profesional para desembocar en la absoluta con un nivel técnico y físico de garantías para competir. Un centro donde estudien, entrenen y se formen como personas y como jugadores. Donde puedan recibir una formación técnica y táctica de primer nivel. Lo tienen los futbolistas, lo tienen los atletas, ¿por qué no pueden tenerlo los jugadores de rugby? ¡No es tan difícil hombre!, en esta España de la Unión Europea, del deporte olímpico, de las ayudas y subvenciones, con un rugby que ya va a recibir becas ADO…

Se tienen que formar desde la base a jugadores profesionales, no podemos intentar que los jugadores sean amateur toda su vida y que cuando acaban la carrera, tienen que trabajar y formar una familia, se dediquen con todas esas dificultades al rugby de manera profesional, o es que a alguien se imagina a los De Ferr, Paquillo Fernández y compañía haciendo gimnasia y corriendo en el colegio y entrenando sólo como profesionales cuando van a competir en las olimpiadas…? Son profesionales del deporte, comen y viven de eso, y entrenan y se dedican al mismo como tales, como profesionales. ¿Cómo vamos a pedirle a un jugador que pida permiso para volver un lunes a su trabajo después de una concentración con la selección en Rusia?

5. Otra de la las deficiencias del rugby español es la falta de regulación y la escasa tutela de los derechos de los jugadores. Ya expusimos en la anterior entrega cómo funciona a nivel profesional en Inglaterra. Pues bien, si queremos ir hacia el profesionalismo, debemos de empezar a pensar en instituciones profesionales, que si bien en un origen pueden tener un arranque semiprofesional, a medio plazo deberían ser netamenta profesionales. Se requiere que la FER se siente con los jugadores y se regule su situación, laboral, económica y profesional, con apoyo de los clubes que son los que pagan a los mismos.En la Guinness los clubes facilitan la labor de la Asociacion Profesional de Jugadores de Rugby.

Deben de tener muy clara su situacion laboral, y al ser claramente un trabajo por cuenta ajena, deben de tener quien les represente y vigile por el cumplimiento de sus derechos y obligaciones, deben de saber cuál es la situación en caso de incapacidad permanente, cómo se regulan los derechos federativos, cuál es el régimen de cesión de jugadores a otros clubes, cuál es la remuneración en caso de participar con la selección española en competición internacional, y tener un representante permanente en las asambleas con derecho a voto en aquellas decisiones que afecten directa o indirectamente a los intereses de los mismos. ¿Queremos que sean profesionales? Tratemoslos como tales.

Parece que después de tanta crítica y propuesta sin lugar a duda podemos llegar a la conclusión de que necesitamos un cambio en el rugby español, de que lo que hemos hecho hasta ahora no ha dado resultado, y no pasa nada. Aún estamos a tiempo de mejorar y poner solución a nuestros problemas. Este es claramente el momento de los honestos, sin olvidar nunca, que la honestidad no es una virtud, sino una obligación.


warren

http://www.balonoval.com/
Volver arriba
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.