CON SABOR A CERVEZA NEGRA'
Carta abierta al jurado de los Príncipe de Asturias

El Torneo VI Naciones ha sido nominado al Premio de los Deportes

Por BRUNO LÓPEZ 03/09/12

Estimados Señores del Jurado:

Reconozco que me han dado ustedes la segunda sorpresa del verano, nominando al Torneo VI Naciones al Premio Príncipe de Asturias de los Deportes. Permítanme que les cuente cual fue la primera. Hace ya un mes, y parece que fue ayer, cuando medio mundo se congregaba delante del televisor. Son esos momentos en que dejamos atrás esto y lo otro y dejamos volar nuestros sueños, en un mundo que parece querer enjaularlos, enterrarlos. Era, la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

Apenas había comenzado, cuando un coro de niños comenzó a cantar canciones que me sonaban muy familiares. ¿Dónde había escuchado yo aquello? Mi corazón se aceleró poco a poco… la cámara se iba a Irlanda y los niños cantaban "Danny Boy". ¿Sería posible que?… Y entonces, se confirmó y el rugby apareció en las pantallas del estadio, y en los televisores de todo el mundo. A Danny Boy le siguió el "Flor de Escocia" y así hasta llegar a "Jerusalem"... y al éxtasis total, con las imágenes de Jonny y su drop mágico.

Entonces, todo el estadio gritó de júbilo, y con ojos vidriosos, volvimos a convertirnos en niños. Porque es inevitable que uno no se convierta en un niño cuando recuerda aquel momento: era la confirmación de que los sueños se pueden hacer realidad, de que el deporte todavía puede ilusionarnos, y de que el trabajo y la dedicación te pueden llevar a lo más alto. Jonny nos empujaba por la senda correcta. Jonny nos hizo soñar.

En la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos e Londres'2012, Danny Boyle describió perfectamente la identidad del Rugby

Mientras busco las palabras correctas para defender la candidatura del VI Naciones a estos premios, comprendo, que Danny Boyle lo hizo, sin ningún discurso, describiendo perfectamente la identidad del Rugby, y de este emotivo Torneo, a través de la música y las imágenes. Entiendo que le mostró a todo el mundo cómo el Rugby ha unido a las Islas, como el VI Naciones está enterrado en lo más profundo de sus raíces, quizás la más pura de sus tradiciones. Entiendo también que el VI Naciones representa en este caso a todo el mundo del rugby... ¡y qué mejor embajador! ¿Y por qué defiendo yo la candidatura del VI Naciones y por ende del rugby a éste premio?

Leo con atención los criterios que ustedes establecen para el Príncipe de Asturias de los Deportes. Sin duda, criterios exigentes. Leo que se conceden a "la persona, institución, grupo de personas o de instituciones que, además de la ejemplaridad de su trayectoria, haya contribuido con su esfuerzo, de manera extraordinaria, al perfeccionamiento, cultivo, promoción o difusión del deporte". Y entonces, con una sonrisa y con orgullo, les digo que defiendo la candidatura del VI Naciones al Premio porque:

- Porque el Torneo VI Naciones forma parte de la historia no sólo del Rugby, sino de la historia del deporte, siendo uno de los torneos más antiguos, seguidos y respetados del globo. Sólo su nombre ya desprende un aroma de romanticismo incluso en aquellos que no siguen nuestro deporte.

- Porque el Torneo VI Naciones en particular, y el Rugby en general, han derribado barreras. Han sabido esquivar tabús en nuestra sociedad, han luchado por unir y no separar, por incluir y no excluir. El VI Naciones ha sido durante muchos años un oasis en medio del desierto, un refrescante chorro de agua en una hoguera de odio que ardía durante el resto del año en las Islas Británicas. Un peregrinaje hacia el día en que todos los habitantes de las Islas podían sentarse juntos a compartir. Y el Rugby ha sido un oasis allí donde se ha necesitado, un refugio para que aquél que lo pidiese y estuviese dispuesto a ganarse su sitio. Bajo su techo no existen razas, religiones o condiciones sexuales. Existen jugadores y jugadoras. El Orgullo de Croke Park, los Springboks de Mandela, los British and Irish Lions, y tantos otros ejemplos sólo hacen que apuntalar estas palabras.

- Porque cuando uno habla o escribe sobre el Torneo VI Naciones, lo hace con la seguridad de que palabras como "Honestidad, Honradez, Trabajo duro, Sacrificio y Espíritu de equipo" no suenen a clichés desfasados, dignos de películas de Hollywood. Porque uno no se siente sucio utilizando esos adjetivos para hablar de rugby. Porque defiendo que la pasión todavía tiene sitio en el deporte moderno, dominado por el color del dinero.

Defiendo el Rugby como algo más que un deporte, como una herramienta al servicio de la sociedad

- Porque defiendo el Rugby como algo más que un deporte, como una herramienta al servicio de la sociedad. Y en tiempos en los que parece que la sociedad descarrila, que nos han engañado y nos hemos engañado a nosotros mismos, la brutal honestidad del rugby servirá, estoy absolutamente convencido, para que volvamos al camino de la cordura. Al camino del respeto, al camino difícil pero reconfortante del esfuerzo, y no al fácil de la trampa y la mentira.

- Porque el Torneo VI Naciones ha cometido, comete y cometerá cien errores, como cien errores cometemos a lo largo de nuestras vidas. Pero la comunidad del Rugby se esfuerza cada día para hacer autocrítica, para reconocer y tratar de corregir esos errores. Para modificar constantemente las reglas en busca de un deporte más atractivo, para modificar las sanciones con objeto de castigar, y no de proteger a los que hacen trampas, para mejorar los protocolos de actuación y disminuir las lesiones siempre que sea posible. Nuestro camino es largo, pero caminamos infatigables.

-Porque el Torneo VI Naciones y el Rugby se sitúan, en definitiva, en la punta de lanza, como Dusatuoir escuchando la Haka en la final del Mundial, de los deportes honestos, honrados y que se sostienen en los pilares del sacrificio humano y la búsqueda del límite físico y mental. Y representa con orgullo a otros muchos deportes minoritarios, que no son valorados lo suficiente. Con orgullo defenderemos a todos aquellos deportes que comparten nuestros valores, a todos aquellos deportistas que entrenan horas y horas en busca de sus sueños.

Y en definitiva, porque defiendo la habilidad del Torneo VI Naciones para combinar tradición con modernidad, su habilidad para convertir los fríos meses de invierno en un placentero viaje por la identidad de nuestro continente, en un amigable intercambio de culturas y rituales, de emociones y pasiones.

El Rugby se merece este premio. Y Pase lo que pase, seguiremos hacia adelante. Bajo lluvia, nieve o sol. Porque al fin y al cabo, estamos acostumbrados a los golpes. A apretar los dientes. Persiguiendo un drop mágico. Persiguiendo un sueño.

Nota de redacción.- Por cierto, el blog de Bruno López, 'Confesiones desde el Sin Bin', está de celebración, así que daros una vuelta para ver cómo lo celebra.


http://www.marca.com/2012/09/03/mas_deportes/rugby/1346685681.html