ROSS WILLIAM FORD, EL RELEVO GENERACIONAL

Hablar del futuro de la vieja melé escocesa es hablar de Ross Ford, el talonador del Edimburgo que ya se perfila como uno de los fijos en la primera línea del seleccionador Robinson.

Hacía mucho tiempo que Escocia no dejaba la melé y la touch en manos de un jugador tan joven. Pero la realidad de Ford nada tiene que ver con la inexperiencia y los experimentos en primera línea. Ya se ha consolidado, ya es una realidad en la delantera escocesa.

A sus 25 años ya goza de 30 convocatorias oficiales con el bloque de Escocia y una con los míticos British and Irish Lions. Ross rompe una tendencia de años en el puesto del talonador, ya que Robinson, tras suceder a Hadden en Junio, ha olvidado a las viejas glorias encomendándose al joven pero experimentado Ross Ford.

Ford debuta en Noviembre del 2004 frente a Australia y de ahí no ha parado de ser convocado hasta día de hoy. Las directrices que Robinson le ha dado a su pupilo son claras, no se basan en lo que tiene que hacer en cada momento sino en saber decidir correctamente la decision cuando el juego está en marcha.

Unos de los grandes déficits que tiene Escocia es sin duda la falta de definición en las oportunidades creadas. Así se vio en Murrayfield frente a una Argentina muy mermada que sacó oro de un mal partido, en el que Escocia trabajó de manera aceptable el juego abierto creando oportunidades que se perdieron por la falta de precisión en el juego a la mano.

Tiene un perfil claramente diferente al resto de los talonadores que dirigieron la melé en el pasado escocés. Y es que la saga de los Keith Woods, Ibañez, Thompson y compañía terminó para dejar paso a los nuevos talentos como Flannery, Ford o Hartley. A su favor, el jóven talonador tiene un gran número de virtudes, como el dinamismo, y el juego casi de tercera línea, con una regularidad más que sorprendente en touch pese a la ayuda de Hines o Hamilton, y sobre todo goza de una gran habilidad en el “ball carring”. Es innovador en el juego abierto a la vez que conservador en el juego agrupado.

Posiblemente tiene dos aspectos algo negativos. Primero es el jugar en Edimburgo, cosa que le limita a una más que pobre actuación escocesa en la Magners League año tras año. Si Ross militase en un club en principio de media tabla, salvo la sorpresa del mes de Noviembre, como el Northampton Saints, podría estar jugando al nivel de Dylan Hartley y proyectando su carrera de manera meteórica. La segunda es la falta de liderazgo en una selección muy vieja, en la que conviven viejas glorias como Cusiter, Paterson, White o Hines. Difícil labor por tanto la de Ford de ahora en adelante, en la que tendrá que tomar el relevo generacional con discrección para liderar una selección en la que las viejas vacas sagradas, permanecen en el banquillo, mientras que los jóvenes dan el paso adelante.

Si alguien pensaba que Ford es un simple talonado escocés del penúltimo equipo del 6 Naciones se confunde. Tiene nada más y nada menos que al mítico ex allblack y capitán de Nueva Zelanda Sean Fitzpatrick como mentor, el cual recientemente reconoció que Ross Ford se encontrará de aquí a cuatro años entre los 5 mejores talonadores del mundo técnicamente.

Estaremos atentos pués a este joven coloso que ya dirige una de las mejores melés del Hemisferio Norte. Se espera su liderazgo, su paso adelante, su golpe encima de la mesa para reivindicar el lema de su selección "We are Scotland".


warren

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